Esta es mi historia...............................

A diario soy testigo deuna u otra forma de abuso y maltrato de animales, en especial perros, gatos y caballos. Debido a que
el hombre se ha desconectado afectivamente de ellos, los maltrata como si fueran maquinas insensibles u objetos descartables.
Esta realidad no es más que el reflejo de la pérdida de valores de la especie humana, que junto con la falta de respeto hacia los
animales, tiene que ver con el desorden espiritual del ser humano.
A mi criterio, es necesario ayudar a que la gente vuelva a conectarse emocionalmente con ellos, para restituir ese lazo que por
millones de años unió a ambos.
Debemos tomar conciencia de que no vivimos en un mundo de materia inerte, sino en un universo de espíritu vivo, en donde los
animales son el antídoto para esta sociedad espiritualmente hambrienta, que no ha tomado conciencia de los dones y poderes que
poseen los animales.
Como escribió Dostoievsky...”cuando ames a todas las criaturas,comprenderás el misterio de Dios en todo lo creado”
El trágico destino de los animales, es haber sido considerados por el hombre como una forma de vida inferior a la humana, y es
ahí donde nos equivocamos, y mucho, porque el animal no debe ser medido por el hombre. No son nuestros hermanos menores,
son otro pueblo atrapado junto a nosotros en la red de la vida y el tiempo, convirtiéndonos en prisioneros de la magnificencia y
el dolor que conviven en nuestra tierra.
Inequivocadamente desde que tengo uso de razón, amo a los animales, ellos fueron y seguirán siendo mi maestros más poderosos
y duraderos. Los animales de compañía, son los que comparten nuestra vida cotidiana, y nos brindan permanente ejemplo a medida
que los vemos crecer, envejecer y morir. Ellos son los que tienen la capacidad de ver a través de nuestra máscara de falsedad y así
hacer emerger, nuestra identidad mas auténtica y genuina. Cuando estamos frente a un animal dejamos caer nuestras defensas
y ficciones que exhibimos constantemente frente a quienes nos rodean, amigos o enemigos. En estos tiempos de crisis y dudas
personales, cuando resulta necesario reconocer los verdaderos valores de la vida y recuperar la fe, basta tan solo con mirar los
ojos de nuestro perro.
QUE LASTIMA QUE TODAVÍA HAY QUIENES NO SE HAN DADO CUENTA...
Vivimos en Rufino provincia de Santa Fe Argentina en un lugar retirado de la ciudad.
Mi hijo Juan Cruz, mi esposo Cristian y mis perros son el
soporte que le dan sentido a mi vida....
Es por esto y mucho mas que convivimos con perros desde siempre. Así llegaron los frenchies a nuestras vidas, con esa mirada
tan particular que los caracteriza, sus orejas de murcielago y ojos tiernos cautivaron nuestro corazón para siempre.
Veronica